El
mundo de nuestro tiempo, incierto y angustioso, parecería distar mucho
de ser hermoso. Pero Langston Hughes, maravilloso alquimista cuyos ojos de poeta
vislumbran a través de las sombras el futuro que se acerca, nos ofrece
en esta hermosa autobiografía, un "mundo encantado" por el que
viaja con el solo equipaje de su esperanza. Cada página de Yo viajo
por un mundo encantado es un paso amplio y seguro dado sobre la tierra en
que vivimos, en una aventura que se renueva y se hace más honda y fascinante
con cada amanecer, con el conocimiento de nuevas tierras y hombres nuevos. Estados
Unidos, México, la Unión Soviética, China, Japón,
Filipinas, España -la España trágica de 1936- son las estaciones
de este viaje.