Hay escritores que ocultan las influencias
literarias que contribuyeron a moldear su pensamiento. Henry Miller,
no. En esta obra excepcional realiza un viaje introspectivo, sincero
y revelador, por los fértiles caminos de su memoria y comparte
con nosotros las emociones de los nuevos descubrimientos que el archivo
mental de una vida dedicada a la lectura ofrece a su renovada curiosidad.
Entre los escritores preferidos por Miller figuran los gigantes de
las letras que todos admiramos, como Dostoievsky y Walt Whitman, sobre
los cuales aporta nuevas y agudas disquisiciones, otros que son menos
conocidos, como Krishnamurti, el sabio y profeta, los contemporáneos
franceses Blaise Cendrars y Jean Giono, Richard Jeffries, el galés
John Cowper Powys y muchos otros de renombre más reciente.
En un apéndice final Henry Miller enumera los cien libros que
más influyeron en su ánimo.