En los años sesenta, Herbert
Marshall McLuhan se convirtió en uno de los teóricos
de la comunicación más célebres del mundo, debido
tanto a la originalidad de sus tesis, como al carácter entre
profético y apocalíptico de las mismas, que se expresaba
de forma contundente al detectar la inexorable desaparición
del libro, y por extensión de la escritura, como fundamento
de la cultura.