El
autor descorre el velo todos los ardides de los cuales se valen quienes insospechadamente
pertenecen a ciertos organismos secretos para llevar a cabo sus propósitos.
El amor, el odio, el desprecio, la falsedad, la vida privada, una nueva pasión...
descritos de la forma más bien lograda, son temas de esta novela precedida
por un epígrafe de Conrad "Sólo sé que quien se encadena
está perdido. El germen de la corrupción ha entrado en su alma"